Agencia y Contrato
Un contrato delante y el dedo encima. Subraya lo que te perjudica, cláusula a cláusula — y con cuidado: tachar lo que es de lo más normal te cuesta la ronda igual.
⚖️ Principios generales, no asesoría legal — lee siempre tu contrato real, y cuando haya dinero real o una firma real en juego, consulta a un abogado de verdad.
¿Primera vez en este set? El director te lo cuenta
Todo actor acaba topándose con la parte de negocio del oficio: contratos, comisiones, exclusividad, y de vez en cuando una estafa disfrazada de oportunidad.
Tienes la cláusula delante, redactada como se lee de verdad. Subraya con el dedo lo que te perjudica y deja en paz lo que es normal — tachar de más también te cuesta la ronda.
El instinto de negocio que ninguna clase de interpretación enseña: qué cláusula es normal, qué es señal de alarma, y cuándo un contrato necesita un abogado de verdad, no una suposición.
Los actores que duran tratan la parte de negocio como parte del oficio — no como un trámite que ignorar hasta que les cuesta caro.
negocio · la carrera
Las palabras que vas a oír
- buyout
- Un pago único que compra de golpe los usos futuros de tu imagen o tu voz, en lugar de pagarte cada vez que se emiten.
- caché
- Lo que cobras por trabajar: tu tarifa por jornada, por bolo o por proyecto.
- exclusividad
- La cláusula que te impide trabajar para la competencia durante un tiempo y en un sector determinados.
Dónde se atasca todo el mundo
Lee los tres límites, no la cifra
Qué medios, qué territorios, cuánto tiempo. «Mundial y a perpetuidad» significa que no vuelves a cobrar por eso nunca.
La exclusividad se cobra
Cada mes que no puedes trabajar para la competencia es trabajo al que renuncias. Es parte del precio, no un trámite.
El dinero va hacia el actor
Las cuotas obligatorias por entrar en una lista, por «darte de alta» o por fotos con ese fotógrafo concreto son la señal de alarma más vieja que existe.