La Partitura
El director te marca la escena una vez. Tú la repites. Es el juego de memoria de secuencias de toda la vida, pero con el contenido que un actor sufre de verdad: el marcaje.
¿Primera vez en este set? El director te lo cuenta
Antes de la primera toma, el director marca la escena: entras por ahí, te paras aquí en la frase del vaso, te giras cuando él se levanta. Se dice una vez, a veces dos. Y luego hay que hacerlo idéntico en cada toma, porque de eso dependen el foco, la luz y el montaje.
Sobre la planta del set, el director marca una secuencia que se ilumina paso a paso. Tú la repites tocando en orden. Crece como un Simón, y desde el nivel 4 los pasos llevan pie de texto.
Dónde se te rompe: si fallas en las posiciones o en los pies de texto, que son dos memorias distintas y el juego las separa. Y que la toma no se corta al primer fallo — se termina y se juzga después, como en un rodaje.
Un actor que no retiene el marcaje hace repetir, y nadie entrena esa memoria: se supone que la tienes. Es de las pocas cosas que se pueden entrenar en cuatro minutos y que el equipo entero nota.
Por qué esto no es un juego tonto
En un rodaje, antes de la primera toma, el director marca la escena: «entras por ahí, te paras aquí en la frase del vaso, te giras cuando él se levanta, y sales por la izquierda». Se dice una vez, a veces dos. Y luego tienes que hacerlo idéntico en cada toma, porque de eso dependen el foco, la luz y el montaje. Un actor que no retiene el marcaje hace repetir — y nadie entrena esa memoria: se supone que la tienes.
La planta del set vista desde arriba: 8 × 4.5 m sobre un lienzo de 320×180 px, así que cada cuadro de la rejilla es un metro y 40 px de lienzo = 1 m. Importa por una cosa: cuando el director dice «un metro más adelante», ese metro está medido sobre las coordenadas de las dos marcas. Una indicación que miente no es una indicación.
Las marcas se encienden en orden. Después las tocas tú en el mismo orden. A partir de la cuarta toma cada paso lleva además una acción y un pie de texto — y cada dos tomas el director cambia una cosa.