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MINIJUEGO DE RODAJE · SONIDO DIRECTO

La Pértiga

Eres el de sonido. Sostienes el micro sobre la cabeza del actor: cuanto más cerca de la boca, más voz entra. Pero no ves dónde acaba el cuadro — eso lo ve la cámara, no tú.

¿Primera vez en este set? El director te lo cuenta
En un rodaje real

El microfonista sostiene un micro en una caña larga, por encima y algo por delante del actor, tan cerca como se atreva. Cerca es mejor: cada vez que se reduce la distancia a la mitad se ganan unos 6 dB. Y el borde del cuadro es invisible desde donde está — lo ve la cámara, él no.

Cómo se juega

Seis tomas. Arrastras la pértiga con el dedo mientras el actor se mueve. Un medidor se llena según te acercas. Si cruzas la línea invisible, la toma se pierde — y entonces te la dibujan.

Qué entrenas

Que la focal lo decide todo: a 24 mm el borde del cuadro queda a tres metros y el micro no llega, que es por lo que el máster es el plano que peor suena y el que se acaba doblando.

En tu carrera

Cuando improvisas un paso que no ensayaste, no es que el de sonido se ponga tiquismiquis. Le acabas de mover la línea, y su única salida es alejarse y perder tu voz. Por eso te piden repetirlo igual.

Por qué esto no es un juego tonto

No vas a ver el borde del cuadro. No es una dificultad que nos hayamos inventado: es el trabajo. Al terminar cada toma se dibuja la línea que tenías encima, con tu recorrido por encima de ella — y vas a entender de golpe por qué en unos planos la voz entra llena y en otros suena a otra habitación. Al final hay una barra que mueve la lente. Nadie te va a decir qué hace. Muévela.

Arrastra en cualquier punto del plató: la pértiga sigue tu dedo. Las flechas también valen.