El Precio Justo del Cine
Casi nada de lo que hay en un rodaje es propiedad de nadie: está alquilado, por días, en una casa de alquiler. Se te dice qué es la pieza — y tú arrastras el deslizador hasta lo que crees que cuesta un día de ella en España, y descubres de cuánto te has desviado.
¿Primera vez en este set? El director te lo cuenta
Un día de rodaje es un presupuesto con ruedas. Cada cámara, foco y aparato que tienes alrededor está alquilado por días a una tarifa que alguien negoció, y esas tarifas deciden lo que la película puede y no puede hacer.
Te dicen qué es la pieza y arrastras un deslizador hasta lo que crees que cuesta alquilarla un día. Puntúas por lo cerca que quedas, no por acertar — y al revelar salen todas las piezas en una regla logarítmica con tus estimaciones encima.
Lo que cuesta de verdad el equipo que tienes alrededor, con tarifas de alquiler españolas y con fuente. Y tu propio sesgo por familias: casi todo el mundo pone el material de cámara barato y los eléctricos caro, porque una lente parece un objeto y un camión de luz parece un servicio.
El día que entiendes que el trípode que estás a punto de tirar cuesta de alquiler más que tu jornada, cambias de manera de moverte por un set. Eso no lo enseña nadie; una cifra lo hace de una vez.
Son tarifas de referencia de alquiler por día publicadas por casas españolas — Welab Plus, Camaleón Rental y Oceánica — leídas en sus propias páginas de catálogo, sin IVA. No son el precio de un rodaje. Una tarifa se mueve con la casa, con la temporada, con el paquete y con la duración: en España una semana suele facturarse como cuatro o cinco días, y más de una casa cobra el fin de semana entero como un solo día. Y por encima de eso, ninguna producción real paga la tarifa de catálogo — negocia, y alquila la pieza dentro de un paquete y no suelta. Tómate cada cifra de aquí como un orden de magnitud con una fuente al lado, que es la única forma honesta de darte un precio. Un precio sin su contexto es una cifra inventada con decimales.
La escala. La regla es logarítmica: va de 2 € a 1500 € al día, y cada tramo igual MULTIPLICA el precio por lo mismo en vez de sumarle lo mismo. Un precio sin su escala al lado es una cifra inventada con decimales.
Cómo se cuenta el desvío. Por factor, y con signo: la mitad de la tarifa real es −100 % y el doble es +100 %. Cuesta lo mismo en los dos sentidos a propósito — el error porcentual de siempre hace que quedarse corto parezca la mitad de malo que pasarse, y quedarse corto es justo la manía que este juego intenta enseñarte.
material · el plató
Las palabras que vas a oír
- atrezzo
- Los objetos que se manipulan en escena: la carta, la pistola, el vaso, el teléfono.
Dónde se atasca todo el mundo
Los objetos parecen baratos y los servicios caros
Una lente parece una cosa que podrías sostener; un camión de luz parece un trabajo que hace alguien. Por eso casi todo el mundo pone el material de cámara barato y los eléctricos caro — y falla lo mismo en los dos.
Piensa en factores, no en euros
Los precios de alquiler van de cinco euros a seiscientos. No te preguntes cuántos euros: pregúntate si esto vale diez claquetas o cien. Acertar el factor es casi toda la respuesta.