OFICIOS · CASTING
El self-tape
Hace quince años una prueba era ir a una sala. Hoy la primera criba es casi siempre un self-tape, y eso cambió dos cosas: el volumen —un papel puede recibir cientos de vídeos donde antes se veían veinte personas— y quién paga el trabajo. Grabar la prueba pasó a ser tiempo y dinero del actor.
Hoy no actúas. Hoy montas la prueba: seis decisiones tomadas en tu casa, con el móvil en la mano, antes de que salga una sola frase de tu boca.