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Capítulo 2/9 · La Edad de Oro · 1927–1948

El sonoro

La revolución más brutal de las nueve

Las cinco pantallas de una vez, con todas las respuestas ya abiertas. Los noventa segundos se vuelven seis minutos, y te saltas la parte en la que te mojas.

En 1927 la industria entera aprendió a hablar. En menos de tres años, el sindicato de músicos calculó veintidós mil empleos perdidos.

Qué cambió, en detalle

Sincronizar imagen y sonido grabado. Compitieron dos sistemas: Vitaphone (Warner), con el sonido en disco sincronizado con el proyector, y Movietone (Fox), con el sonido óptico impreso en la propia película. Ganó Movietone porque no perdía el sincronismo, y Warner abandonó el disco hacia 1930. The Jazz Singer (1927) no fue «la primera película sonora»: fue el primer largometraje con diálogo sincronizado —y solo en torno a una cuarta parte del metraje; el resto son rótulos— y, sobre todo, el primer éxito comercial masivo que obligó a toda la industria a convertirse. Antes ya estaban el De Forest Phonofilm (1923), sonido óptico y fracaso comercial, y Don Juan (Warner, 1926), primer largometraje con banda sonora sincronizada de música y efectos, sin diálogo.